“Las emociones no se pueden colgar de la pared de un museo para que la gente las contemple”, dice parafraseando a la artista serbia Marina Abramovic. “Yo creo en eso; creo que hay que provocarlas”.

Por: María Elena Lavaud.

Ella misma ha sufrido metamorfosis. Ha pasado de ser ejecutiva de la banca en New York, a curadora de arte, coleccionista, museóloga, filántropa y artista conceptual. Ha pasado de la pérdida de un embarazo de trillizos a dos complejos procesos de adopción; y ha pasado de su Venezuela natal al mundo _con escala siempre en Miami donde ahora vive_ diseminando una nueva manera de conceptualizar el arte: “Yo utilizo los procesos creativos para provocar respuestas y para generar acciones transformadoras a partir de un problema social o una temática específica. Por eso me identifico con la artista Marina Abramovic cuando dice que la emociones no se pueden colgar de una pared”, deja claro de entrada.

Su caballo de batalla es el performance participativo; ese que monta a pelo y sin guiones, pero con propósito, de la mano de Nina Dotti, que es su nombre artístico; el que creó Nina Fuentes, la licenciada en Banca y Finanzas con estudios de derecho, graduada luego en museología e historia del arte, acreditada por el American Alliance of Museums, y el International Council Museum, ICOM. La fotógrafa profesional

Lo suyo definitivamente es una fórmula artística precursora y muy personal, que comienza por el nombre mismo, un apócope del apellido de la fotógrafa de la revolución mexicana Tina Modotti. Es su manera de rendir tributo a la mujer valiente y reformadora; una constante en toda su obra; un espejo de sí misma. “Mi trabajo artístico a través de Nina Dotti es una sátira que deriva de clichés sociales vinculados a la mujer; al comportamiento de y hacia la mujer en la familia y en la sociedad”, resume.


_ ¿Qué es exactamente un performance participativo? ¿Por qué lo eliges como recurso para manifestarte artísticamente?

_ Porque es lo que más se ajusta a mi propósito.  Un performance es una muestra escénica;  una acción artística que muchas veces tiene un importante factor de improvisación, donde la provocación, el asombro y el sentido de la estética tienen un papel muy importante. El performance como arte comenzó a principios del siglo XX, con las acciones en vivo de artistas de movimientos vanguardistas. Eran creadores ligados al futurismo, al constructivismo, al dadaísmo y al surrealismo. Realizaban exhibiciones no convencionales en el Cabaret Voltaire, por ejemplo.  Es un medio artístico que tuvo su auge en los años 70, y que ha estado ligado al arte conceptual, a los happenings y al body art, aunque el término Performance art comenzó a ser utilizado en la década del sesenta.

Dice sin ambages que su obra es una ficción tomada de su propia experiencia de vida. “Trato con humor e ironía los sucesos que me han acontecido. Por eso en mis propuestas, la línea entre la realidad y la experiencia se vuelve difusa. No oculto mis vivencias. Por el contrario, invito al público a que participe de ellas. La idea es que sean parte del contexto de cada obra “, dice.

Bajo esa premisa, Nina Dotti puede conducir directamente sus performances, o dar paso a distintos personajes según la temática que se plantee abordar. “Luego de muchos años viviendo la cultura como curadora y como fotógrafa, me he ocupado de crear movimientos de arte emergente no solo en Venezuela, que es mi país de origen, sino también en Europa y América Latina, donde hay problemas comunes que merecen ser abordados desde otra perspectiva”.

A comienzos de este año, por ejemplo, Miami fue la sede de un performance que ya había debutado en Santa Cruz, Bolivia, con muy buena receptividad del público y de la crítica especializada. Fue la reedición de “El Despojo, take the load off”, una invitación a conjurar los miedos que todos llevamos dentro. “Instalamos una pira enorme, repartimos lápiz y papel, e invitamos a todos a escribir sus miedos para luego quemarlos en la hoguera. Fue un acto terapéutico al que se sumaron hombres y mujeres indistintamente; un momento de recogimiento, de terapia y motivación”, relata Fuentes.

Pero en otras ocasiones, Nina Dotti crea y da vida a distintos personajes mediante los cuales acomete acciones muy específicas. Para muestra, “Miss Wynwood”, una alcaldesa que tiene aspiraciones a la presidencia de los Estados Unidos. A este personaje se le ha visto hacer caravana por su municipio promoviendo su obra, que incluye valiosos aportes al Senior Center de Hostos en Wynwood, un lugar que beneficia a un centenar de ancianos y discapacitados, y que ha enfrentado problemas administrativos. “El centro debe mudarse del lugar donde ha estado desde 1978, y esto es algo que ha generado zozobra en la comunidad que se beneficia de las comidas gratuitas, servicios y actividades que realizan allí. Por eso Miss Wynwood está apoyando todo ese proceso de traslado, en un esfuerzo por generarles confianza y reducir su preocupación. Ya ella ha hecho varias actividades en ese centro, combinando su performance como alcalde con su trabajo social”, dice la artista. Miss Wynwood, ha donado 100 carritos de compras para facilitar a los ancianos el traslado de los alimentos y más de 200 botellas de agua mineral. Pero además, en Vidamax Medical Center, donó bibliotecas, almacenadores, sillas y mesas.

Lo anterior es solo parte de las actividades de campaña del personaje que pretende llegar a la presidencia de Estados Unidos en las elecciones de noviembre próximo. En octubre, para la recta final de su campaña, Miss Wynwood tendrá una exposición en el Museo Contemporáneo de Bogotá, titulada “Yo soy latina”.  Allí presentará una versión de La última cena, presidida por ella, donde actores personificando a los presidentes latinoamericanos serán sus invitados. Una actividad llena de ironía y sorna, con un importante mensaje subyacente.  “Mis Wynwood es un performance participativo que busca generar conciencia acerca de los derechos ciudadanos frente a problemas comunes como la seguridad social y los desplazados, la salud y los procesos de identificación. Definitivamente hacemos obra social a través del arte”, dice Fuentes.

Otros personajes desarrollados por Dotti en sus performances, versan sobre una línea de investigación que abarca distintos temas: el empoderamiento femenino (Superwoman, Barbie Humanizer, Doña Delicuente); los derechos ciudadanos (a través del diario Wynwood Times y la campaña interactiva “Yo soy Venezuela y tengo derecho a”, por citar solo dos); Comunidad Gay, lesbiana, bisexual (Album de boda y el Closet) y transgénero (Ponte en mis zapatos y Plataforma: una forma de hacer plata). En resumidas cuentas, su portafolio es amplio y revelador.

_ Es evidente que te preocupa mucho la inclusión social.

_ Si, y me siento muy cómoda porque se lo que estoy haciendo, en el sentido del impacto social que generan mis propuestas creativas y las consecuencias implícitas junto a la reacción de la gente. Yo tengo lo que yo espero.

Desde 2006, además del performance, Nina fuentes ha estado trabajando con nuevas tecnologías para darle valor agregado y profundizar la penetración y alcance de su proceso creativo. “Te hablo de drums, de cámaras go pro y de aplicaciones para los teléfonos inteligentes, por ejemplo. Nuestra generación, que no es millenia, todavía tomará unos cinco años en poder dominar las ventajas de la tecnología, el potencial de las redes y las apps. Nosotros frente a eso estamos en la vanguardia. Desde hace 10 años, por ejemplo, hemos convocado el New Media Festival en Wynwood, un evento internacional donde se promueve la exploración de nuevas tecnologías y narrativas audiovisuales e interactivas. Te hablo del videoarte, del internet art, y del mapping interactivo. Son actividades que desarrollamos en espacios públicos de la ciudad. Algunas ediciones han incluido obras transmitidas en vivo a nivel internacional”.

http://www.miaminewmediafestival.com/

_ ¿Cómo se conceptualiza la tecnología en términos artísticos? ¿Cómo se integra en tus obras?

_ Te doy un ejemplo. Yo tuve un embarazo fallido de trillizos a raíz del cual quedé menopáusica a los 33 años. Me di cuenta de lo mucho que las mujeres tienen que aprender acerca de ese proceso, que está lleno de mitos y de desinformación, y que por cierto, es tabú en muchas sociedades. Te voy a contar por qué. A raíz de esa experiencia, en 2006 decidí hacer un performance para hablar del tema y lo presenté en la Feria de Arte Américas en Miami. El título de la instalación era “Hot Flashes Bar y Blue Pill”. Lo hicimos en varias ciudades con mucho éxito, e incluso llegamos a Shanghai, pero allí fue censurado por el gobierno. Apenas tres horas antes de comenzar el performance, gente del gobierno colocó en bolsas negras toda la instalación.

_ ¿Qué alegaban?

_ Que la menopausia no era un tema para ser tratado en público. Entonces decidimos profundizar la propuesta al punto de que hemos desarrollado una aplicación para teléfonos inteligentes, en español e inglés, llamada P.M.S Lounge (Premium Menopause Satisfaction) tanto en Apple como en Android. Acabamos de presentarla en un bar con mucho éxito en España, y muy pronto estará disponible al público. Haremos una campaña interactiva llamada “I am Hot”, donde invitaremos a las mujeres a subir a la red su foto junto a un ventilador. La idea es empoderar a la mujer frente a ese proceso que no tiene por qué ser un trauma o una desventaja. Mi propuesta como artista es redefinir estéticamente a la mujer menopáusica. Hoy en día el uso del social media en el performance te da un impacto que va más allá de unas paredes y de una obra colgada en un entorno cerrado. Más allá de un cubo blanco. Tú no puedes colgar el miedo en una pared, por ejemplo, y por eso surgió el despojo como surge ahora un tutorial en una app para ayudar a las mujeres en ese proceso de la menopausia. Entonces es usar el proceso creativo para servir y para ayudar. Te paso el link para que te des una idea.

https://itunes.apple.com/us/app/pms-lounge/id1094284005?mt=8

El crítico de arte Frederic Charles Baitinger la define así: “Nina Fuentes es una mujer pluralizada; una artista de los nuevos medios contemporáneos”. Ella misma confiesa que su obra es el resultado de sus reflexiones acerca de cómo desde el arte y sus manifestaciones modernas se pueden provocar acciones reflexivas a través de las emociones. Impactar con humor y con creatividad, y a la vez hacer del arte algo menos contemplativo y más proactivo. “Creo que en estos tiempos se ha perdido un poco el sentido social del arte; ahora predomina lo comercial, y mi intención es rescatar el sentido que tenía en la época de los Médicis o en la ilustración”.

Nina Fuentes

_ Pareciera que hay más costos que retribuciones económicas en esa forma de conceptualizar y desarrollar el arte.EL “FINTECH” Y LA ACADEMIA.

_ Tengo el privilegio de poder sostenerme de otra forma económicamente para poder utilizar mi proceso creativo para cuestiones sociales. No necesariamente hay retribución inmediata, aunque hoy en día están cambiando los patrones de financiamiento cultural. Ya comienza a hablarse del FINTECH, que son las finanzas unidas a la tecnología; las innovaciones tecnológicas como garantía de las finanzas. Ahora viene otra transmutación que van a ser los emprendimientos culturales y sociales como financiamiento. Tengo 10 años trabajando el performance y perteneciendo a organizaciones internacionales, y puedo decirte que eso viene, y que hace falta que la academia valide estos procesos. Por eso, gracias a la Fundación Cultural Brasil-Europa me estoy preparando para hacer una maestría en cooperación cultural en Valencia, España.  Hasta este momento no existe una legislación internacional que rija esos tratados culturales entre Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, pero se están necesitando. Eso es lo que viene. Hay que generar unos índices de medición del impacto social y cultural de los proyectos porque no existe formalmente hasta ahora. Hoy tienes el social media que es parte del FINTECH, pero no tienes cómo medir el impacto de los emprendimientos culturales. Los “likes” y el número de seguidores en las redes te dan una pista, pero hay que profundizar. Eso es lo que viene en la próxima década, y es necesario que el mundo académico valide este proceso; hay que institucionalizarlo y darle una estructura formal”, dice.

Para esta artista no hay tiempo que perder. A la par que planifica sus performances y actividades anuales alrededor del mundo, dirige un equipo de al menos 10 personas con las cuales maneja varias organizaciones y plataformas, todas sin fines de lucro y dedicadas a promover el arte y la cultura en casi todas sus manifestaciones. “Arts Connection Fundation” es la organización paraguas bajo cuyo amparo se desarrollan otras:  The Chill Concept Franchise (Pop up Museum), I AM Caribbean, una campaña por la preservación de los monumentos históricos, que ya comenzó a sembrarse en Venezuela, Cuba, Panamá, Curazao y Aruba, Miami, México y  República Dominicana también; Every 15 Seconds, una plataforma que se ocupa de la violencia de género y  Finding Venezuela, un documental realizado por Alejandra Romero _una de sus colaboradoras_  que registra la historia de la migración de los venezolanos.

“Todos estos esfuerzos son posibles gracias al talento y la integración de un equipo multidisciplinario que lidera cada proyecto y las diferentes plataformas _dice Fuentes_ porque definitivamente Superwoman no puede existir sin los Superamigos”.

 

ENTRE LIBROS Y CABLES.

Nina Fuentes es una lectora insaciable. Confiesa que el intercambio de libros con sus familiares y allegados es algo que la nutre en todo sentido. Pese a que procura colocarse a la vanguardia del desarrollo tecnológico, confiesa que prefiere los libros en papel, y que sus bolsos, a la hora de viajar, van llenos de libros y de cables.

Ha colaborado escribiendo un capítulo para “El libro de vida”, desarrollado por la psicóloga Victoria Benarroch. “Allí escribí Pasito a Pasito que es la historia del proceso de adopción de mis dos hijas. En general, el libro es un gran plan de trabajo apoyado por expertos y que tendrá respaldo en una web; todo para arrojar luces sobre el complejo proceso de la adopción”.  También fue parte del grupo de curadores que en Argentina generó un libro para hablar del arte emergente en Latinoamérica, y fue colaboradora del libro “100 mujeres contra el maltrato de género” en su edición venezolana.

_ ¿Crees que el libro impreso va a desaparecer?

_ Soy de las que pienso que no. Me gusta pensar que no. Entiendo que a la gente le gusta leer en Kindle y ahorrarse el peso de los libros a la hora de viajar, por ejemplo; para muchos es un tema de movilidad. Pero yo más bien ahora viajo llena de cables, además de los libros. Yo adoro el libro en papel y los marco y los rayo. A mí me encanta escribir; creo en las cartas. Le he escrito cartas a toda mi familia. Me expreso mejor escribiendo que hablando en un momento sensible. En Venezuela por ejemplo se ha dado la paradoja de que hay una enorme crisis económica, y sin embargo han proliferado los autores, los escritores de libros donde se está dejando documentada toda la crisis. Eso es muy importante. Yo pienso que el libro en papel es una prueba que perdura en el tiempo. Soy coleccionista, y de cada obra que tengo, hago una carpeta en papel. Todos sabemos la crisis que le da a alguien cuando pierde la memoria de sus teléfonos inteligentes o de su computadora. Yo todavía llevo mi agenda telefónica en una libreta. Para mí no hay nada como el papel impreso. La historia está en los libros.

Fotos: Pipe Yanguas / Arts Connection

ninafuentes.net

artsconnectionfoundation.org

IamVenezuela.com

thewynwoodtimes.com

Fuente: http://www.poetasyescritoresmiami.com/